10 marzo 2009

Ilusión óptica

Cuando mi vecina apagó el faro de su jardín supe que lo que por tantos años contemplé con delicadeza y calma a través de esa opaca ventana no era la Luna.

3 comentarios:

La Sombra dijo...

Oh, triste desilusión, pero queda la imaginación, aún puede ser ese faro la luna a través de la ventana opaca!!

Sweet lovely death dijo...

Rompió la fantasía, pero estoy segura que cuando murió tu perro ella con desilución se dio cuenta que las cacas de jardín no eran de perro. jajaja :P

Saludos Ale.

Enrique dijo...

Puts, me recordaste al buen Fersh, y lo trágico que se pone a veces:

Cuando la luna cae sobre el césped
no sé lo que me recuerda...
Me recuerda la voz de la criada vieja
contándome cuentos de hadas.
Y de cómo Nuestra Señora vestida de mendiga
andaba de noche por los caminos
socorriendo a los niños maltratados

Si ya no puedo creer lo que es verdad
¿Para qué cae la luna sobre el césped?

¿Pa' qué chingados, pues?