27 noviembre 2006

Formas de morir

El jueves 23 falleció Jesús Blancornelas, periodista caracterizado por su valentía al escribir sobre los narcos, y famoso por un atentado que sufrió hace exactamente 9 años en el que casi lo matan, y a causa del cual pasó los ultimos años de su vida acompañado de guardaespaldas que apenas al baño lo dejaban ir solo (y quién sabe).
El caso es que lo estabamos comentando en el salón, y una maestra y algunas compañeras coincidieron en decir que esa no era la manera en que Blancornelas debería haber muerto. Estaban realmente decepcionadas de que el reconocido columnista no hubiera muerto de una manera más "digna" de alguien que dedicó algunas de las décadas vividas a 'torear' a los narcos con sus largas columnas de frases cortas. A diferencia de lo que, quizas muchos habían pensado que sería la forma en que Blancornelas algún día llegaría al final de sus días (asesinado), éste vino a morir tranquilamente en un hospital, por un mal crónico.

Caso contrario es el que ocurrió el sábado, que amanecimos con la noticia de que habían matado a Valentín Elizalde cuando salía de una presentación en el palenque de Reynosa, Tamaulipas. Uuuta! Conmoción total. Realmente me sorprendió ver tantos nicks en el messenger dedicados al 'Vale'. Pero más me sacó de onda que hubiera sido la nota principal en los dos periódicos más importantes de Hermosillo, no sólo uno, sino dos días seguidos. Ese día se vendieron como pan caliente los discos del "Gallo de oro" y en la noche, veías por el bulevar a un montón de sombrerudos y la gente dando la vuelta con "La yaquesita" a todo volumen en sus radios. Ya valió Blancornelas, dijo el Rafa. Y bien que tenía razón, la forma trágica en que murió el "Vale" bastó y sobró para que la muerte del periodista pasara a ocupar su sitio en la historia, o por lo menos en la memoria de muuchos sonorenses.

El que sin duda si tuvo "tino" para morir fue Raúl Velasco. Este señor murió por males crónicos que ya lo tenían "más pa'llá que pa'cá", y murió en domingo, haciendo justicia al nombre del programa que mucha gente vio durante muchos años de su vida. Y no sólo tuvo la certeza de morir en domingo, sino que lo hizo justo el día en que Televisa iba a transmitir un homenaje que le grabaron hacía ya cerca de un mes. Suertuda casualidad para el raiting la televisora.

Que curiosa condición esta de las figuras públicas, que hasta la forma en que mueren influye en el gusto del público.

2 comentarios:

chocolate dijo...

Bien por mi que no soy figura publica. . .

En cuanto a ti mi querida ale (q para alla vas)
psss... jajajaja ntc.

La Sombra dijo...

Accidentes de la vida... todo es eso; un accidente. Tan sólo espero que mi muerte sea lo más trágica posible, de tal manera que no me olviden.